Noche y Niebla No. 38, julio diciembre 2008: Falsos positivos por sectores sociales

- Contenido

- Falsos positivos  sus víctimas pertenecen a
  sectores  específicos

- Cifras de la violencia 2008

- Compendio de casos julio - diciembre 2008

- Listado de víctimas julio diciembre 2008

Este número de Noche y Niebla que recoge la información procesada en el Banco de Datos durante el segundo semestre de 2008, tiene que resaltar de nuevo, con gran preocupación, el fenómeno de los falsos positivos, y no con menor inquietud, las manifestaciones progresivas de intolerancia y persecución del régimen contra los movimientos y organizaciones sociales que no comparten sus políticas y estrategias.

El Banco de Datos de CINEP y la mayoría de los bancos regionales que han entrado en red con nosotros, no han pretendido ofrecer estadísticas fundadas en cifras que ocultan las dimensiones humanas de la violencia y del sufrimiento. Hemos preferido insistir en la salvaguarda de la memoria de todos estos sufrimientos, acercando a nuestros lectores los rostros y sentimientos de las víctimas a través del registro de las circunstancias y coyunturas. Por eso ofrecemos una síntesis del drama de los falsos positivos y de la persecución a los movimientos sociales, síntesis que evita la disolución de tales fenómenos en la enorme cronología del horror que colma nuestras páginas.
 
En los últimos meses el fenómeno de los falsos positivos ha saltado algunas barreras de censura y ocupado muchas páginas de los medios masivos. También las instancias diplomáticas han comenzado a inquietarse por ello. Sin embargo, no se trata de un fenómeno nuevo; lo nuevo es sólo el cierto nivel de reconocimiento que ha escalado.
 
El registro de casos de falsos positivos de años anteriores que no habían sido denunciados, nos muestra un poco sus dimensiones ocultas. A través de los bancos regionales nos han sido accesibles muchos casos que no fueron conocidos oportunamente para nuestras publicaciones anteriores. Se puede afirmar, entonces, que lo que publicamos es sólo una parte de lo que realmente ocurre y que su mayor virtualidad está en revelarnos un fenómeno sistemático de grandes proporciones en sus dimensiones más cualitativas que cuantitativas.
 
EL “falso positivo” obedece esquemáticamente a la misma estrategia del paramilitarismo: obtener unos resultados ilícitos sin deslegitimar al actor. En el paramilitarismo, la estrategia busca poder saltarse las barreras legales de la guerra sin ilegalizar al actor estatal; para ello transfiere la autoría o responsabilidad de los crímenes a un autor anónimo sin vínculo aparente con el Estado. En los falsos positivos se busca poder saltarse las barreras legales de la guerra, pero ya no construyendo un actor que no ponga en cuestión la legitimidad del Estado, sino dándole apariencia de legalidad al mismo acto ilícito: se pretende que se crea que las víctimas murieron “en combate”.
 
Las ejecuciones extrajudiciales suelen tener dos objetivos alternos: o bien, destruir los movimientos sociales y políticos, o bien, construir una imagen de victoria bélica. Es claro que en el período 2002/2010 ha predominado el segundo objetivo sin abandonar el primero, pero el medio empleado por el régimen vigente para impulsar la estrategia, como lo es el dinero [el soborno, la recompensa, la mercantilización de la ‘victoria’], hace que los objetivos, al ser asumidos por los agentes concretos, deriven en un objetivo mercantilizado o de lucro. Hay aquí una estrategia muy similar a la del mercado electoral de los últimos debates. El puente que une los dos objetivos es el imperativo de hacer aparecer a la víctima como “insurgente” o “combatiente”, pues es la única manera de darle apariencia legal al acto mismo que salta las barreras legales de la guerra.
 
Las dimensiones que ha asumido la estrategia del “falso positivo” como política de Estado de facto, revelan al mismo tiempo las dimensiones ocultas de la estrategia concomitante de la represión de la protesta social. En la cronología que se ofrece de la represión de la protesta, discriminada por sectores sociales, se revela claramente un modelo político intolerante y violento que ahoga con terror las alternativas democráticas y multitud de reivindicaciones elementalmente justas.
 

Ofrecemos, pues, como introducción a este número de Noche y Niebla, una síntesis cronológica de los “falsos positivos” registrados en el segundo semestre de 2008, seguida de la actualización de casos correspondientes a semestres anteriores que no habían sido denunciados antes, así como una cronología discriminada de la represión a los sectores sociales organizados. Ver texto competo >>>