Carta de BP Exploration Company (Colombia)

Publicamos a continuación la carta de Orlando Cabrales Segovia, Vicepresidente Jurídico y Representante Legal de BP Exploration Company (Colombia) Ltd. como reconocimiento del derecho que tiene la British Petroleum Company a exponer su propia versión acerca de los acontecimientos referidos en el informe conjunto del Cinep y la Corporación social para la asesoría y capacitación comunitaria, COSPACC, titulado CASANARE: exhumando el genocidio, Cinep, octubre 2009.
La publicación de esta carta, sin embargo, no nos autoriza a desvirtuar la información presentada en el estudio referido, por las mismas razones por las que creemos que el punto de vista de la empresa petrolera es verídico y de buena fe. La aparente contradicción entre la narración de lo acontecido, según los testigos de las localidades y el relato que hace la empresa petrolera sobre un mismo hecho, pone de manifiesto cómo en todos los contextos conflictivos hay, al menos, dos versiones distintas de una misma realidad, según sea la posición en que se encuentra el narrador. Dilucidar de manera definitiva las culpabilidades es un problema de la justicia; las ciencias sociales tan solo pueden ayudar desde su observación cuidadosa. Dar a conocer ambas versiones creemos que es el procedimiento científico.
Esta circunstancia humana de los diferentes puntos de vista acerca de todos los sucesos, sobre todo los más conflictivos, no puede ser mirada como un indicio de mala fe, mientras esta mala fe no quede demostrada. Y la demostración de mala fe requiere de instrumentos jurídicos específicos que superan los métodos científicos convencionales de investigación social, porque conllevan la consideración de la psicología de los involucrados y de los valores diferentes que los actores sociales poseen.
El Cinep garantiza la autenticidad de los testigos que han servido como fuentes de información para el análisis del caso referido, ya que la investigación se hizo con todo el cuidado que requiere indagar entre las víctimas o sus dolientes sobre acontecimientos de vida o muerte.
Lo que sí se puede reconocer, sin perjuicio de la veracidad de las narraciones, es que algunas expresiones de los mismos testigos o de sus comentaristas, tal como han sido publicadas, dejan traslucir juicios personales de valor y sentimientos fuertes acerca de los hechos narrados, que los editores respetan, sin compartirlos, por el valor contextual que ellos le añaden a la narración de los sucesos. Hay autores más prolijos en adjetivos que en sustantivos. En ese sentido, el Cinep no entra a calificar las actuaciones de fuentes a las que ha dado suficiente confianza como tales y, por consiguiente, deja a sus lectores usar de su libertad para optar por la valoración que los distintos autores les merezcan como tales. Es una consecuencia más del respeto por los autores, así como se ha tenido hacia las fuentes y hacia la British Petroleum Company publicando sus propias versiones y sus justos reclamos.